Siempre que nos
dedicamos a la Oración diaria, al servicio de otros y a contribuir
generosamente estamos practicando la corresponsabilidad. Simplemente:
Cada vez que usamos nuestros dones para servir al Señor, estamos siendo
Corresponsables Cristianos. En Santa Isabel, corresponsabilidad esto no
es un “programa” o un evento para recaudar fondos. Es un compromiso a
una forma nueva de vivir—el estilo de vida del Discipulado Cristiano. En
la práctica, significa hacer tiempo para oración personal. Significa
hacer una contribución generosa y constante de dinero en el ofertorio.
Con el tiempo, y a medida que cada persona se adueñe de este compromiso,
nuestra parroquia puede llegar a ser un poderoso testigo de la vida en
abundancia que Jesús ha prometido.
Se invita
a cada uno de los feligreses a hacer un compromiso de su tiempo, talento
y tesoro. Cadauna de estas áreas tienen la misma importancia.